Cómo poner límites siendo una persona sensible (Y el arte de decir NO sin sentir que te mueres de culpa)
Dices que sí a ese favor que te va a arruinar la tarde del sábado. Dices que sí a escuchar el enésimo desahogo de esa amiga que solo te llama para quejarse. Dices que sí a cargar con esa tarea en el trabajo que no te corresponde. Dices «sí» con la boca, pero por dentro…
